A LA HORA DE DIOS

daria Daria Petrilli 95

A LA HORA DE DIOS

 

A la hora de dios,

van cayendo las horas,

como pórticos abandonados,

donde nadie quiere pasar,

donde nadie quiere pararse,

por temor al derrumbe.

 

A la hora de dios,

los látigos se sienten

como lecciones en la carne

flagelando los sentidos,

aquellos,

que amparados en las sombras

pudieron gozarse.

 

A la hora de dios,

todo es señalado,

todos somos culpables

de las pasiones y las muertes.

 

¿Donde hay un vestigio de piedad a la hora de dios?

hora que nosotros mismos hemos creado,

hemos creado nuestra culpa

y nuestro castigo,

nuestro delirio

y nuestro tormento,

hemos creado nuestra llave

y nuestra cárcel,

hemos creado nuestra causa

y nuestra condena,

a la hora de dios,

a la hora señalada,

solo nuestro nombre se sabe,

solo nuestro rostro es juzgado

porque nosotros somos

los propios verdugos del mundo,

y la corriente nos trae los peces muertos,

para ser enterrados en la orilla del silencio,

y que nada se sepa

y que nada nos turbe

a la hora señalada,

a la hora de Dios,

a él le echaremos la culpa,

sin olvidar que esta historia

la escribieron los hombres

que vivieron en esta tierra,

y acaso el ocaso,

y acaso el destino

sea tan incierto

como el juicio final

que ellos mismos

nos han proclamado.

Berkanaluz

D.R.

http://www.berkanaluz.wordpress.com

La imagen fue tomada de internet

daria Daria Petrilli 95

 

 

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